Historia Personal

A día de hoy, puedo decir que soy una persona feliz. Cuando me inicié en el mundo del crecimiento personal, tome mayor consciencia  de que nunca nada ha sido fácil y de que nadie me ha regalado nada.

Ha sido un proceso de evolución personal con sus luces y, claro, con sus sombras. Esas luces y esas sombras han hecho posible que hoy esté aquí. Todo lo que me ha sucedido me ha enseñado a interpretar que los errores o los fracasos no son tales, sino que son lecciones para aprender y mejorar en mi día a día. Ahora me encanta equivocarme!!, eso me dice que estoy haciendo cosas y estoy aprendiendo con ellas.

Nací en Palma de Mallorca y tuve una infancia plagada de situaciones buenas y otras no tanto. Eso forjó mi carácter, desde siempre supe que mi misión en esta vida sería ayudar a otras personas. Mis valores familiares y el rol que tuve que adoptar muchas veces me sirvieron para ver con claridad, que donde soy realmente feliz y donde me siento plenamente realizado es ayudando a otras personas a ser más felices, a conseguir lo que se proponen y a cumplir sus sueños.

Me formé en Administración y Dirección de Empresas, probé Derecho también y diversos Máster relacionados con el mundo financiero. Estaba bien, pero faltaba algo.

Desde siempre supe que sería empresario (lo que ahora denominamos emprendedor), quería una vida sin limitaciones, una vida desde la que pudiera influir en que las cosas vayan mejor, y también a todos los que me rodean.

Una vez más, fui fruto de mis experiencias (he de confesar que algunas terroríficas), empecé a conocerme mejor, me acostumbré a tomar mis propias decisiones, y eso me llevó liderar mi vida. En ese momento hice un descubrimiento revelador: aunque el entorno me diga que algo no se puede conseguir (y vaya si lo decía!), se puede conseguir si te lo propones.

Esos intentos de conseguir lo que me proponía y conseguirlo me llevaron, una vez más en vida, a compartir mi visión y mi experiencia con otros empresarios, quería compartir mi experiencia y mi visión con el mundo.

Al principio el enfoque era plenamente empresarial, al puro estilo consultor (organigramas, procesos, medios técnicos … qué con esto no quiero decir que no sean necesarios, lo son!). En esa gran experiencia caí en la cuenta que la mejor manera de transformar empresas era transformando personas … veía problemas (que había sufrido yo también en el pasado) cuya solución no pasaba por una decisiones inorgánicas de la empresa, eran las personas las que debían transformarse primero para poder tener garantías de éxito de conseguirlo.

Fue entonces cuando caí en la cuenta que debía ayudar a las personas desde un enfoque más humanista. Empecé a utilizar técnicas con mi entorno, que había aprendido leyendo libros y en cursos de Crecimiento Personal, y enseguida pude percibir que los resultados eran inmediatos y muy potentes.

Ese momento cambió mi vida, supe que tenía que prepararme al máximo y tomar una decisión vital. Decidí que no quería estar en la primera línea de la gestión empresarial, quería estar al lado de personas,  que quieran crecer, mejorar, conseguir lo que se proponen, en definitiva, ser felices y acompañarles en todo ese proceso.

Así lo hice, aquí estoy y a eso dedico mi vida. Dispuesto a asumir todos los retos que la vida que ponga en el camino, con la determinación de que si quieres, puedes!!, vamos qué si puedes!!

¿Y tú?, ¿quieres?

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